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Descripción del proyecto

1.1. Espacio a transformar
El espacio que se propone transformar es un aula situada en el edificio de la ESO, actualmente utilizada para desdobles debido a la bajada de ratio en el centro. Esta circunstancia ha permitido disponer de un aula que, aunque funcional, no está siendo aprovechada en todo su potencial. Se trata de un espacio de aproximadamente 95m2 , con buena iluminación natural y ventilación, que ofrece las condiciones adecuadas para ser reconvertida en un entorno de aprendizaje innovador.

Estaríamos interesados en implementar el modelo propuesto desde el programa AdFE, con las zonas: de presentación e intercambio, de interacción y exploración, de investigación y experimentación y de creación y desarrollo.

Aunque no se encuentra próxima a espacios como la biblioteca o el laboratorio, su ubicación dentro del edificio principal de la ESO la hace accesible a todo el alumnado del centro, incluyendo los grupos de Bachillerato y Formación Profesional. Además, al estar en un edificio dedicado a los más jóvenes, facilita la participación desde etapas tempranas en proyectos innovadores, lo que contribuye a generar una cultura de centro basada en la creatividad, la autonomía y el pensamiento crítico. Esta accesibilidad es clave para garantizar que el aula del futuro pueda ser utilizada de forma transversal por distintas etapas educativas y por diferentes proyectos del centro.
Además, al tratarse de un aula que ya se emplea para actividades más flexibles como los desdobles, su transformación en un espacio polivalente y tecnológicamente equipado se percibe como una evolución natural y necesaria para responder a las nuevas demandas pedagógicas del centro.


1.2. ¿Por qué queremos participar en este programa?
El IES Quintana de la Serena es un centro con una fuerte identidad rural, situado en una localidad que, como muchas otras del entorno, enfrenta retos como la despoblación, la falta de oportunidades laborales y la desconexión entre el mundo educativo y el tejido social y económico local. Sin embargo, lejos de resignarse, el centro ha apostado en los últimos años por convertirse en un referente comarcal en innovación educativa, impulsando proyectos que conectan el aula con el mundo real y que preparan al alumnado para ser ciudadanos activos, críticos y comprometidos. Participar en el programa Aulas del Futuro representa una oportunidad para consolidar esta línea de trabajo, dotando al centro de un espacio físico y simbólico que actúe como catalizador del cambio metodológico. Además, este proyecto responde a una necesidad real detectada por el equipo docente: la falta de un espacio versátil que permita trabajar de forma interdisciplinar, utilizar tecnologías emergentes y desarrollar proyectos que trascienden los límites del aula tradicional.


1.3. ¿Para qué queremos hacerlo?
Nuestro objetivo es claro: transformar la experiencia educativa del alumnado. Queremos que el aprendizaje deje de ser un proceso pasivo y fragmentado, y se convierta en una experiencia activa, integrada y conectada con la realidad. El aula del futuro será el escenario donde el alumnado pueda enfrentarse a retos reales, trabajar en equipo, utilizar la tecnología de forma creativa y desarrollar proyectos con impacto en su entorno. Este espacio también será una herramienta para reducir la brecha entre el mundo educativo y el mundo laboral, especialmente en un contexto rural como el nuestro, donde es fundamental fomentar el espíritu emprendedor y la capacidad de generar oportunidades desde el propio territorio. Queremos que el alumnado aprenda a identificar problemas, a proponer soluciones, a comunicar sus ideas y a llevarlas a la práctica.


1.4. Carácter educativo del proyecto
Uso de metodologías activas: El aula del futuro permitirá consolidar el uso de metodologías activas que ya se están aplicando en el centro, como el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), el Aprendizaje Servicio (APS), el trabajo cooperativo o el aprendizaje basado en retos.
Trabajo multidisciplinar: Se fomentará la colaboración entre departamentos y etapas educativas. Se prevé el diseño de proyectos interdisciplinares que integren contenidos de materias como Tecnología, Lengua, Ciencias, Inglés, Matemáticas, Astronomía, Educación Plástica o Formación Profesional, con un enfoque competencial y orientado a la acción.
Mejora de las competencias del alumnado: Será un entorno para el desarrollo de las competencias clave (lingüística, digital, social, aprender a aprender, etc.), pero también de las competencias específicas de cada materia y de las competencias emprendedoras y blandas: creatividad, liderazgo, trabajo en equipo, comunicación, resiliencia, etc. Se fomentará un aprendizaje integral, que prepare al alumnado para desenvolverse en un mundo complejo, cambiante y globalizado.
Inclusión educativa: El diseño del espacio y de las actividades tendrá en cuenta la diversidad del alumnado, promoviendo la participación de todos y todas, independientemente de sus capacidades, intereses o estilos de aprendizaje. Se fomentará el trabajo en grupos heterogéneos, la tutoría entre iguales, el uso de recursos accesibles y la atención a la diversidad desde una perspectiva inclusiva y equitativa.

Etapas, cursos y materias a las que está dirigido inicialmente el proyecto: El proyecto se dirigirá en su fase inicial a la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, abarcando los niveles de 1o a 4o de ESO, con la intención de que, posteriormente, también pueda aplicarse en enseñanzas no obligatorias, como Bachillerato y Ciclos Formativos. Las materias implicadas serán principalmente Tecnología y Digitalización, Digitalización Básica, Robótica, Matemáticas y Ciencias de la Naturaleza, Física y Química, Educación Física, fomentando un enfoque interdisciplinar que integre contenidos y competencias digitales en diferentes áreas.

Proyectos que se van a implicar: RadioEdu, Librarium, Foros Nativos Digitales, CITE STEAM, eTwinning, PicassoMob, Erasmus+, Red de educación emocional y salud mental, Proyecto Intergeneracional: Raíces y Rama, Ayuda entre iguales

Experiencia del centro: El centro dispone de un aula polivalente de 95 m2 con mobiliario versátil, ordenadores portátiles, tablets, pizarras digitales, impresora 3D, kits de robótica, dispositivos de realidad virtual y conexión wifi de alta velocidad. Además, está formado por un equipo docente comprometido con la innovación y con experiencia en proyectos colaborativos, tanto a nivel nacional como internacional, también cuenta con el apoyo del equipo directivo y del coordinador TIC.

Objetivos

Transformar un espacio físico en un entorno de aprendizaje activo, flexible y tecnológicamente equipado: Queremos pasar de un aula tradicional de 95m2 a un espacio que invite a la experimentación, la colaboración y la creatividad.

Impulsar el desarrollo de las competencias clave del alumnado a través de experiencias significativas: El IES Quintana de la Serena está firmemente comprometido con el desarrollo competencial del alumnado. Este proyecto permitirá trabajar de forma integrada las competencias clave (digital, lingüística, STEM, social, emprendedora, etc.) y las específicas de cada materia, mediante metodologías activas y proyectos contextualizados en la realidad del entorno.

Fomentar el espíritu emprendedor y la capacidad de iniciativa del alumnado: Uno de los ejes centrales del proyecto es el emprendimiento educativo. Queremos que el alumnado aprenda a identificar problemas reales de su entorno, a diseñar soluciones creativas y a llevarlas a cabo.

Potenciar el trabajo interdisciplinar y la colaboración entre docentes: El aula del futuro será también un espacio para el profesorado, donde se puedan diseñar y desarrollar proyectos interdisciplinares, compartir buenas prácticas y experimentar con nuevas metodologías. Se fomentará la codocencia, la planificación conjunta y la evaluación compartida, como herramientas para enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Aumentar la motivación, la implicación y el sentido de pertenencia del alumnado: En un entorno rural, donde a menudo el alumnado percibe una desconexión entre lo que aprende en el aula y su realidad cotidiana, es fundamental generar experiencias educativas que tengan sentido, que despierten la curiosidad y que refuercen la autoestima territorial. Este proyecto busca precisamente eso: que el alumnado se sienta protagonista de su aprendizaje y orgulloso de su entorno.

Integrar y dar coherencia a los proyectos activos del centro: El aula del futuro será el punto de encuentro de iniciativas como eTwinning, CREA, RadioEdu, Erasmus+, proyecto intergeneracional, CITE STEAM entre otros. Se promoverá la conexión entre estos proyectos para que trabajen de forma integrada, como piezas que encajan en un mismo engranaje educativo, evitando que funcionen de manera independiente.

Reforzar el papel del centro como agente dinamizador del entorno rural: El IES Quintana de la Serena no es solo un lugar donde se imparten clases: es un espacio de encuentro, de crecimiento y de transformación social. Con este proyecto, el centro refuerza su papel como motor de innovación educativa y como referente comarcal en el uso pedagógico de la tecnología, el emprendimiento juvenil y la conexión con el territorio.

Carácter innovador del proyecto

El proyecto Aula Q-Futuro representa una apuesta decidida por la innovación educativa en un contexto rural como el de Quintana de la Serena. Su carácter innovador no se limita a la incorporación de tecnología o a la transformación física de un aula, sino que radica en una visión pedagógica integral que busca repensar el papel del centro educativo como motor de cambio social, cultural y económico en su entorno.
Responde a retos detectados por el equipo docente, como la falta de espacios adecuados para el trabajo por proyectos, la dificultad para integrar distintas materias en actividades comunes, y la necesidad de motivar al alumnado con experiencias significativas. Ofrece un entorno que facilita la innovación metodológica, la colaboración docente y el protagonismo del alumnado.
Uno de sus pilares es el desarrollo de la autonomía del alumnado, que pasa de ser receptor pasivo a gente activo de su aprendizaje. Se plantea a los estudiantes retos reales, se les provee de herramientas para investigar, crear y comunicar, y se les anima a tomar decisiones, equivocarse y aprender de la experiencia.
La eficacia educativa queda avalada por experiencias previas en proyectos como RadioEdu, eTwinning o CITE STEAM, que demuestran cómo la implicación en tareas auténticas mejora la motivación y el rendimiento.
El proyecto es inclusivo, fomentando el trabajo en grupos heterogéneos, la tutoría entre iguales, la atención a distintos ritmos y estilos, y el uso de recursos accesibles. Los productos finales tienen un impacto real en la comunidad, generando campañas de sensibilización, prototipos, vídeos o exposiciones que fortalecen el vínculo entre centro y territorio.
Es una iniciativa colaborativa que implica a docentes, alumnado, familias y agentes externos, creando una red que enriquece los proyectos y potencia el papel del centro como espacio de encuentro y transformación social.
Asimismo, desarrolla competencias clave y profesionales, así como competencias blandas como el trabajo en equipo, liderazgo, creatividad, resiliencia y comunicación.
Finalmente, el Aula del Futuro está alineado con el proyecto educativo digital del centro, dotado de
recursos tecnológicos que mejoran las competencias digitales de alumnado y profesorado, integrando tecnología en un diseño pedagógico coherente y global.

Seguimiento y evaluación

La evaluación del proyecto Aula Q-Futuro se concibe como un proceso continuo, participativo y formativo, que permitirá valorar no solo la consecución de los objetivos planteados, sino también el impacto real del Aula del Futuro en el aprendizaje del alumnado, en la práctica docente y en la comunidad educativa en su conjunto.


Elementos del proyecto que se evaluarán:

  1. Consecución de los objetivos.
  2. Desarrollo de contenidos y competencias trabajadas en los proyectos.
  3. Participación activa del alumnado y del profesorado.
  4. Nivel de integración de los proyectos activos del centro.
  5. Implicación de agentes externos y colaboración con el entorno.
  6. Satisfacción de los participantes.
  7. Difusión y visibilidad del proyecto dentro y fuera del centro.

Herramientas de evaluación


● Rúbricas de evaluación competencial.
● Cuestionarios de satisfacción, dirigidos a alumnado, profesorado y familias.
● Diarios de aula y registros de actividad.
● Evaluaciones compartidas entre docentes.
● Sesiones de reflexión y puesta en común

Temporalización
Fase inicial (primer curso de implantación)

o Primer trimestre: Diseño del aula y formación docente.
o Segundo trimestre: Adecuación del espacio y planificación didáctica.
o Tercer trimestre: Implementación de actividades y evaluación.

Fase intermedia (final de cada curso): evaluación de procesos, revisión de objetivos y ajuste de estrategias.
Fase final (al final del tercer curso): evaluación de impacto, sistematización de resultados y propuesta de continuidad o ampliación.


Participantes en el proceso de evaluación
La evaluación será participativa y corresponsable. Intervendrán:
● El equipo docente implicado, que valorará el desarrollo de los proyectos, la mejora competencial del alumnado y la eficacia del espacio.
● El alumnado, aportará su visión sobre el uso del aula, la utilidad de las actividades y su propio proceso de aprendizaje.
● Las familias, que podrán valorar el impacto del proyecto en la motivación y el desarrollo personal de sus hijos e hijas.
● El equipo directivo, supervisará la coherencia del proyecto con el plan de centro y su sostenibilidad.
● Agentes externos, como asociaciones locales, centros colaboradores o instituciones educativas, que podrán aportar una visión externa sobre la relevancia del proyecto.